jueves, 2 de octubre de 2014

Recuerdo de Sí, boletín de octubre de 2014

Octubre de 2014























El Señor de la Danza

El movimiento ocurre en el tiempo, pero un solo movimiento puede llevar afuera del tiempo; una unidad de extremidades, manos y pies en un movimiento iluminado, en una danza de consciencia dentro de una perfecta quietud que solo crea la presencia.

Danza Lalla, con nada encima más que el aire.
Canta Lalla, vistiendo el cielo.
¡Mira este día brillante!
¿Qué ropas podrían ser tan bellas, o más sagradas?
Lalla Ded (Lalleshwari)

Las escuelas cultivan el movimiento físico para abrir la puerta entre el mundo y lo divino, usando danzas rituales, ejercitando movimientos y el supremo control físico de la danza artística para promover la consciencia  través del movimiento y, aunque no sea la única respuesta en la persecución del desarrollo de sí, es un de las más prácticas. Gurdjieff enseñaba movimientos como modo de despertar y observó que “un hombre puede querer estudiar sus movimientos, puede querer observar cómo camina. Pero nunca tendrá éxito en hacerlo por más de un momento si continúa caminando de la manera habitual.”

Cuando se levantó para orar, llegó un zorro
que se ubicaría mirándolo y que,
imitando sus movimientos, lo distraía de su oración.

Las mil y una noches
  
Su observación nos da iniciativa; uno nota que la mayoría de los movimientos no tiene propósito en particular, por ejemplo, las expresiones faciales y los gestos de las manos durante una conversación. Para cada palabra hay un gesto, para cada pensamiento un movimiento que se expresa sin necesidad ni gracia. Después de algún estudio de sí, uno ve todo un catálogo de expresiones y poses, muchas de ellas en favor de la importancia de sí. Pero el propósito no es eliminar el movimiento innecesario como si este pareciera poco natural y atraer todavía más atención. No es negación de sí lo que se quiere, sino darse cuenta de sí.

Tu respiración es un reloj sagrado, querido:
¿Por qué no usarla para marcar el ritmo con el Nombre de Dios?
No dejes que tus preciosos movimientos lleguen a la nada.
Hafiz

El propósito es el movimiento consciente, cualquiera que sea este. Si uno asiente con la cabeza de modo automático mientras otra persona está hablando, entonces puede restringir el movimiento hasta que, con el tiempo, tenga control consciente de él. Mediante iniciativas de esta clase, los participantes de una escuela usan el movimiento como un vehículo para la presencia. Con el tiempo el movimiento se hace un sirviente de los Centros Superiores, representando un ballet viviente hasta el umbral de la vida consciente, donde la Amada danza todo el tiempo.


Julian B.
Being Present





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sábado, 6 de septiembre de 2014

Recuerdo de Sí, boletín de septiembre de 2014

Septiembre de 2014























La búsqueda eterna

Cuando comenzamos a trabajar sobre nosotros mismos en el Cuarto Camino, se nos presenta un nuevo  cuadro de  la psicología humana, uno que desafía todo lo que se nos ha enseñado. En este cuadro, se nos describe como no teniendo unidad, sin un único ‘Yo,’ sino como un multitud de ‘yoes’ cambiantes, solo relacionados por asociaciones y evocados por los estímulos, que se mantienen apenas juntos por un nombre y un grupo de hábitos. Y porque nos falta unidad, también nos falta voluntad, consciencia e identidad verdadera. Ya que, en la falta de unidad: ¿cuál de los muchos ‘yoes’ dentro de nosotros sería consciente, tendría voluntad, sería el ‘Yo’ real? ¿Acaso hablarían entre sí y votarían por ello?

¡Qué extraño que no siendo nada cultivemos tan grandes ilusiones!
Rumi


Si comenzamos a verificar la validez de esta nueva descripción al verla en nosotros, viendo que, de hecho, describe nuestra realidad interior mucho mejor que el cuadro de una persona unificada, en control del curso de su vida, entonces comenzamos a buscar lo que es más real en nosotros. ¿Si estamos tan desparramados y somos tan mecánicos, tan fundamentalmente ausentes, quién hace este trabajo?

Podemos ver nuestro trabajo como una simple tríada. Un grupo de ‘yoes’ está interesado en el concepto e despertar, y ese grupo puede ser educado para que haga esfuerzos para aumentar la consciencia y así volverse una especie de identidad provisoria mientras buscamos evoca nuestro Ser verdadero. Esto es lo que el Cuarto Camino llama el mayordomo (el héroe, el peregrino, el caballero, el monje, el santo, el yogui, el mártir). El mayordomo lucha para aplicar conocimiento esotérico haciendo cambios externos que creen un ambiente favorable para el trabajo, y haciendo esfuerzos interiores para evocar la consciencia. El mayordomo es el principio activo de la tríada.

La actividad del mayordomo pronto encuentra su obstáculo, la fuerza pasiva o de resistencia, que en el Cuarto Camino se llama personalidad falsa y en otras tradiciones el ego, el ser inferior, el diablo. Esta persona falsa –que nos hace sentir como si estuviéramos unificados, despiertos y fuéramos únicos – nunca puede desear despertar, puesto que la llegada del Ser superior significa el eclipse del ser inferior.

Engañada por su identificación con el ser inferior, la persona piensa: “Soy quien hace.” 
Bhagavad Gita


El diablo, en realidad, es el ser inferior y las pasiones del hombre. 
Hujwiri


El hombre se componía de dos naturalezas, 
la animal o ser inferior y la espiritual o ser superior, 
y esto porque la primera e necesaria para el desarrollo de la última. 
Kabbalah, Zohar


La fuerza invisible, armonizadora en la tríada es el ‘Yo’ Real (el Ser superior, el tercer ojo, el Ser, la presencia divina, los centros superiores, la belleza platónica). Se fortalece, educa y madura, en parte mediante la lucha entre las fuerzas activa y pasiva. Esta fuerza pertenece a un mundo superior.

Él le quitó el velo al rostro de la damisela y mira: era como el brillo del sol.
Las mil y una noches


Vemos esta tríada parpadeando tras nuestros mitos y cuentos de hadas, obras y poesías. El brillante caballero continúa en una búsqueda para encontrar la princesa y matar al dragón  que la mantiene cautiva. O el héroe parte para encontrar la flor de la inmortalidad, el santo para encontrar a Dios, o el guerrero regresa a casa a su Penélope. Gilgamesh confronta a Humbaba, y Dante viaja por el Inferno para alcanzar a Beatriz. Aquí está el objetivo, la vejez, el complot siempre recurrente de nuestro trabajo. Reaparece, con distintos vestido e idiomas, en cada edad de toda cultura.

Todo arte está ocupado en nacer.
Aristóteles


Pero hay dos aspectos de este drama objetivo que no siempre se presentan. El primero es que este drama se representa internamente, dentro del momento. Se mata al dragón, se gana la princesa y entonces... una parte en la búsqueda otra vez.

El segundo es que no solo debe morir el dragón, sino que el héroe debe morir también.  

La personalidad falsa es una máscara, una identidad imaginaria definida por lo externo, mediante la cual ello rechaza y se proyecta, y es demasiado grande para pasar por el ojo de una aguja. La consciencia superior solo puede llegar a nosotros en un momento en que estamos libres de esta identidad construida.

El ‘Yo’ debe liberarse de la falsedad 
antes de que pueda darse cuenta de quién es en realidad.
Meher Baba



Y el mayordomo, heroico como es, es una cosa terrenal y creada, que pertenece al mundo de lo manifestado y –tal como a Moisés se le niega la Tierra Prometida– a él, también, se le niega el reino de la Presencia Divina.

Es así como crece un héroe, siendo derrotado decisiva  
y constantemente por seres mayores.
Rainer Maria Rilke


Al culminar nuestra búsqueda, necesitamos abandonar al mayordomo, la identidad que hemos construido con nuestros esfuerzos, el sentimiento de “Estoy haciendo el trabajo.” Y porque, a diferencia de la personalidad falsa, el mayordomo se forma intencionalmente, ganado duramente mediante nuestros esfuerzos, esto se puede sentir como un sacrificio.

Dios, cuyo amor y alegría están presentes en todas partes,
 no puede venir a visitarte a menos que no estés allí. 
Angelus Silesius


Es solo cuando el objeto transparente está totalmente incoloro, 
que es capaz de recibir con éxito todos los colores. 
Rabbi Moses Maimónides


Ve tú, barre el cuarto donde mora tu corazón, 
prepáralo para que sea el hogar del Amado. 
Cuando tú salgas, Él vendrá.
Shabistari


Requiere coraje pararse fuera de los lazos racionales, comprensibles del mayordomo, y dentro del mundo ilimitado de los centros superiores. Este proceso parece estar gobernado por algo mucho más elevado que nuestros esfuerzos, pero podemos comprender la necesidad y cooperar tan humildemente y de todo corazón como podamos.

Una SILENCIOSA, paciente  araña,
marqué: dónde, sobre un pequeño promontorio, estaba de pie, aislada;
marqué cómo, para explorar el vasto vacío que la rodeaba,
lanzaba filamento, filamento, filamento desde sí misma;
siempre desenrollándolos, siempre acelerándolos sin cansarse.

Y tú, oh Alma mía, donde estás de pie,
rodeada, rodeada, en los océanos del espacio in medida,
meditando, aventurándote, lanzándote sin cesar a buscar las esferas para conectarlas;
hasta que el puente que necesitas se forme; hasta que sostengas la dúctil ancla;
hasta que el hilo de la telaraña que arrojes se agarre de alguna parte, oh alma mía. 
Whitman


Jeanne C.






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lunes, 4 de agosto de 2014

Recuerdo de Sí, boletín de agosto de 2014



Agosto de 2014
 














Despertar a través de los sentidos



Mente. Mente. Qué poco confiable…
Maestro zen


Para los sentidos ordinarios, la consciencia es invisible, como el aroma de una flor. Es más rápida que el pensamiento, difícil de detectar, pero indudablemente real. Aunque uno no pueda ver la consciencia, esta facilita y unifica los propios sentidos. Cuando se está presente, uno se vuelve vivo en un universo viviente, vibrante. Del modo en que  la salida del sol ilumina el cielo, un pájaro llama en el bosque, un buen vino llena la boca, un perfume ronda en la nariz, una gota de lluvia cae en la piel, es a través de la consciencia que uno en verdad lo nota. El sueño adormece los sentidos de manera que las sensaciones parezcan lugares comunes, cansadores. En un estado elevado, es como si los sentidos estuvieran funcionando por primera vez.


Cuando conozco profundamente mis sentidos, siento en ellos el camino a Dios y el propósito de la vida.
 Mira esta flor sorprendente que no se puede ver, pero que su fragancia no puede ocultarse. Dios es la flor invisible. El amor es la fragancia de la flor, que aparece en todas partes.

Bahauddin


Algunas escuelas desarrollan la consciencia mediante el “camino de la negación,” conteniendo los sentidos en el foco puro de la atención: el monje en su celda vacía al recitar la oración de su corazón, el yogui en el camino al aceptar cualquier cosa que caiga en su cuenco. Otras escuelas comprometen los sentidos en el despertar, al desarrollar consciencia a través del arte y la coordinación de la mano y del ojo en la habilidad. Pero el propósito es el mismo, entrenar los sentidos desde el sueño al servicio del despertar. Los servicios se vuelven, a su vez, sirvientes del alma.



Los despiertos tienen un mundo en común,
en tanto que cada durmiente se aleja hacia un mundo propio privado.
Heráclito


A medida que el Ser se hace realidad, su goce se expresa de maneras innumerables: un fluido de belleza que caracteriza este principio superior en la humanidad; como escribiera el poeta: “¿Cómo te amo? Deja que cuente las maneras.” De artistas y artesanos conectados con las escuelas proviene esta efusión de palabras, músicas, pinturas, danzas, arquitecturas, dramas y las artesanías, algunas de las cuales son muy enigmáticas: se han vuelto símbolos de un mundo superior. La consciencia como se expresa mediante los intermediarios de los sentidos; las pinceladas atrevidas, hábiles del pincel de Rembrandt, la tinta secreta de los sonetos de Shakespeare y las manos anónimas que tallaron las órbitas de los ojos de la Esfinge.

  
El Ser es el oído del oído, el ojo del ojo,
la mente de loa mente, la palabra de las palabras y la vida de la vida…
Este Ser no es otro más que tú.
Kena Upanishad


Julian B.
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martes, 1 de julio de 2014

Recuerdo de sí, boletín de julio de 2014

Julio de 2014
























La alegría de los esfuerzos

El momento más precioso del día es antes de que el día te supere. Se vuelve una ciencia preservar este momento para el propio Ser Superior, cultivar el momento con presencia. Cuando algo urgente surge de entre los muchos ‘yoes,’ algo “importante,” uno hace un esfuerzo consciente, elige el presente y deja el ‘yo’ de lado. 

Arjuna dijo: ‘¡Señor! La mente es turbulenta... extremadamente difícil de controlar, como el viento.’ El Señor Krishna respondió: ‘¡Sin dudas, oh Poderoso! La mente es voluble
y extremadamente difícil de refrenar,
pero con práctica y renuncias se puede hacer.’
Textos hindúes, Bhagavad Gita


Hacer este esfuerzo tiene una recompensa inmediata; una sensación de consciencia resaltada, un equilibrio entre la turbulencia de la mente y la calma en el corazón: ‘Ese lugar sereno interior donde se origina el deseo de estar presente.’ Sin embargo, con frecuencia el entusiasmo, el celo por hacer esfuerzos se disipa. La vida nos presiona y el hacer esfuerzos conscientes se vuelve un sabor que se desvanece como un sueño, en vez del proceso de hacerse más real. A medida que uno se da cuenta de la necesidad de hacer esfuerzos conscientes, los valora, tal como los momentos de presencia que estos esfuerzos  producen. Se desarrolla una fortaleza interior al hacer esfuerzos, como levantar pesas interiormente. Uno encuentra la tenacidad para resistir el vagabundeo de la mente, para resistir el revoloteo de la atención de tema en tema. Y la propia identidad se hace más simple, más pura al compararla con la de los muchos ‘yoes’ como experiencia de la realidad. Encontramos alegría en hacer esfuerzos; ‘¡Ven!’ nos dice Omar Khayyám: ‘Aprovecha el momento que pasa con alegría.’

Los esfuerzos conscientes se nos hacen más naturales; nos damos cuenta de que esto es el principio de un nuevo ser más interior. Este es el significado esotérico de la fuerza que exhiben  los héroes legendarios, un símbolo de la certeza y la confianza que se desarrolla con el  trabajo consciente. Cuando uno se separa por un momento de la eternidad de las 3 dimensiones del tiempo y del espacio, es un esfuerzo heroico, más real de lo que nos damos cuenta. Con el tiempo, los esfuerzos consistentes evocan una respuesta de algo más alto en nosotros, de una experiencia más permanente y duradera del Ser Superior. Hay un paralelo entre la oración como un llamado a Dios y un esfuerzo consciente como un llamado al propio Ser Superior. Un místico inglés nos advierte, al saber que es un trabajo: ‘Excava en tu propio campo en busca de  esta Perla de la Eternidad que yace oculta en él; no te puede costar demasiado ni la puedes comprar demasiado cara; pues lo es todo; y cuando la hayas encontrado, sabrás que todo lo que hayas vendido o regalado por ella, es meramente nada, como una burbuja en el agua.

Con todo mi esfuerzo, con un corazón voluntarioso para siempre,
he actuado en ti y a ti, gran Dios, te llamo.
Texto egipcio


Julian B.
Being Present



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